Parece que fue ayer,
cuando mi amiga vino a hacerme una visita a la puerta del trabajo
y me daba la
noticia: “Hundred, ¡vas a ser tía!” (Me llama Hundred de Hundredfires –
Cienfuegos en inglés). En ese momento, no podía parar de abrazarla, besarla,
reír, llorar… ¡Qué maravillosa noticia!
El proceso ha sido un
camino precioso, recuerdo mi despedida de soltera, ella ya estaba de tres meses.
Yo ya le decía “va a ser un chico, y va ser del Athletic”, menuda juerga se
pegó el peque…
Conservo todas las
ecografías que mi amiga me enviaba con gran ilusión, y es que es una pasada ver
como
se va formando una nueva
vida…
Hace casi un mes, fui a casa
de mi amiga, ella ya estaba a puntito de caramelo y tenía todo preparado, así
que aprovechamos para
que me enseñase la cucada de cuarto que habían preparado,
realmente me encanta. (Por respeto a su intimidad, os pongo algunas imágenes de
internet)
El fin de semana me
instalé en mi casa, ya una vez de nuevo en Getxo aproveche para hacerle otra
visita a mi gordi… Ese día aprendí alguna cosa nueva sobre los embarazos,
la existencia de un tapón que una vez lo expulsas estas lista para dar a luz…yo
pensaba que sólo se rompía aguas y empezaba todo.
Con la noticia de la
expulsión del tapón, todo era cuestión de poco tiempo y fue un lunes de tarde,
justo cuando iba a salir del trabajo a las 19:00 cuando mi amiga me escribió para
decirme que estaba de parto y con la epidural puesta.
Las horas siguientes me
dediqué a escribirme con una amiga para ver si nos enterábamos de algo… (Aunque
yo quería que fuese del martes 3 de febrero, como mi madre)
Martes 07:10, suena el
despertador y… SORPRESA, ahí estaba la
joyita de la corona. ¡Qué niño tan guapo! Nada arrugadito, papotes de mordisco
y los ojos de su aita.
El peque es tan mono…con
solo unas horitas ya me dedicó una sonrisa porque le hacía cosquillas…
Quiero dedicar este post
y felicitar a los nuevos aitatxos y al nuevo miembro de la familia.
Besos y amor
Paula